lunes, 7 de noviembre de 2011

Mi dedo índice

Cada día veía mi dedo índice de la mano derecha, como los demás, sin pararme en el, un día me dio la sensación de que con el tiempo estaba cambiando, no sé, lo veía como más huesudo, en fin, todo cambia y el tiempo no pasa en balde.
La verdad es que me gustaba más antes, últimamente no sé por qué, me fijo en las manos de los demás, y hay por ahí dedos índice muy bonitos, antes no me fijaba en esas cosas, pero si, los hay preciosos.
Escuché decir a alguien en la oficina “Te has fijado que manos más bonitas tiene..”,  las manos son muy importante, la gente se fija mucho.
Acabo de salir de una reunión, que mal rato he pasado, me he sentado al lado de la cliente, hemos empezado a hablar entre nosotras y al entrar en la conversación un compañero que teníamos en frente, las dos nos hemos apoyado en la mesa mirándole, nuestros brazos en paralelo, nuestras manos casi juntas y mi índice ahí…, junto al suyo, precioso, creo que nadie se ha dado cuenta, rápidamente he retirado la mano y la he puesto bajo la mesa, desde ese momento mi mano derecha ha sujetado un bolígrafo, en esa postura casi es imperceptible mi deformidad.
Había estado todo el invierno casi sin problemas, todo el tiempo con guantes y todo iba bien, pero la primavera llegaba, ya en alguna ocasión alguien me había hecho algún comentario en tono jocoso sobre mi aprensión a quitármelos, no sabía qué hacer, no podía seguir así, empieza a ser deforme, veo como la gente lo mira y se repugna, igual que me pasa a mí.
No hago nada con la mano derecha, sobre todo nada que implique tocarme con esa mano, me da asco, por casa voy con la mano tapada con un guante, el resto del tiempo me he comprado una prótesis de sujeción de los dedos, donde el índice y el corazón están unidos y tapados, ya me estoy acostumbrando a hacer todo con la mano izquierda.
Acabo de echar a un compañero de la oficina de mi casa, llevábamos mucho tiempo tonteando y esta noche nos hemos ido a tomar algo, hemos terminado en mi casa enrollándonos, con el fulgor del momento, no me he dado cuenta y me había quitado la prótesis, en un momento me ha cogido la mano y la ha besado, no ha dicho nada y ha seguido como si nada, pero yo sé lo que ha pensado, por corte habrá seguido pero seguro que le he parecido asquerosa, y seguro que ha seguido aquí por pena, pues no necesito la compasión de nadie, le he tirado las cosas al pasillo y lo he echado, encima me decía que no sabía que había hecho, sigue, sigue con tú complacencia, pero en otro lado…
Hacía noches que no dormía, cada amanecer era enfrentarme a mi tortura, nadie entendía por lo que estaba pasando y además todos  se habían puesto de acuerdo para decirme lo mismo, que mi dedo era normal, no se dan cuenta que así no me ayudan, que no me pueden engañar, tengo ojos para verlo, pero creo que estoy sola con mi problema, nadie quiere ayudarme.
No sé para que hablo con nadie, ni sé cómo funciona este mundo, acabo de salir del médico, por qué, por qué nadie quiere ayudarme, me dice que tengo un dedo normal, pero por qué quieren amargarme la vida, primero fue mi familia, después mis amigos, ahora hasta un medico que no me conoce, nadie puede ver por lo que estoy pasando, encima me da cita para ver al psicólogo, no lo necesito, yo sé lo que necesito…
Me quedé mirándolo, creo que es uno de los momentos más felices de mi vida, mi mano encima de la toalla, estaba todo cubierto de sangré que brotaba por un pequeño chorro a cada latido de mi corazón, pero eso no importaba, no sentía ni dolor, solo alivio, no podía apartar mi mirada del dedo índice, hacía casi un año que no podía mirarlo y ahora no podía parar de hacerlo, he estado soñando con este momento mucho tiempo, verlo separado de la mano me proporcionaba una felicidad inmensa, solo eran un par de centímetros que se había retirado tras cercenarlo con el cuchillo, pero ya no era mío, ya no formaba parte de mí, ya nunca más tendría que volver a verlo  adosado a mi mano…, solté el cuchillo lo cogí con una servilleta y lo tiré, justo un instante después me desmayé.
Tras seis meses de terapia, el médico insistió, hoy me han dado el alta, aunque yo estoy normal, pero insistieron, a mi no me ha servido de nada, porque no me pasaba nada, lo único que hice fue solucionar el problema que tenía, nada más, ahora me encuentro fenomenal, estoy tan feliz viendo mis manos y la derecha con sus cuatro dedos está preciosa, no como antes, aunque…, no he dicho nada pero hace un par de días que vengo observando al dedo anular y…, no sé…

No hay comentarios:

Publicar un comentario